/ Sevilla vive de lo público /
Se trata éste de un mensaje perverso que se utiliza tanto para:
- desprestigiar y minusvalorar la actividad económica que en la provincia y su capital se genera -mucha y muy variada, como acreditan multitud de indicadores- como para, simétricamente,
- negar a su espacio económico y poblacional la dimensión de los servicios públicos debida vía inversión pública, con la explicación de que "con lo público, ya tiene bastante", como si fuera que es gracias a la Junta que Sevilla es lo que es.
Dichos mensajes se manifiestan tanto en el plano político-territorial como en las creencias de las distintos grupos sociales, incluyendo la propia capital.
Durante el franquismo, ya reunía Sevilla a los funcionarios de la administración central, y ya era también la mayor economía de Andalucía. Y también lo era en la II República y la Dictablanda, y con Alfonso XII y con Isabel II. ¡Siempre ha habido en la Historia funcionarios en la capital hispalense!. Y en el s. XVII, y ya antes, en el XVI, era la capital del mundo occidental.




